La producción solar en septiembre empieza a cambiar respecto a los meses centrales del verano. Los días se acortan, tenemos menos horas de luz y la posición del sol varía, pero eso no significa que tu instalación deje de ofrecer un buen rendimiento ni que tengas que renunciar al ahorro.
De hecho, septiembre es un buen momento para observar cómo evoluciona la producción de tu instalación y adaptar algunos hábitos a la nueva estación. En este blog te contamos qué cambia con la llegada del otoño y qué puedes hacer para seguir aprovechando al máximo tus placas solares.
¿Por qué cambia la producción solar en septiembre?
Durante junio, julio y agosto disfrutamos de muchas horas de luz y una elevada radiación solar. A medida que nos acercamos al otoño, los días se hacen progresivamente más cortos y cambia la posición del sol.
Como consecuencia, las placas disponen de menos horas para generar electricidad y la curva de producción diaria empieza a reducirse respecto a los meses anteriores.
Aun así, menos horas de sol no significa que las placas dejen de ser eficientes. Una instalación bien dimensionada está diseñada teniendo en cuenta las variaciones de producción que se producen durante todo el año.
El descenso de las temperaturas también influye
Una de las curiosidades de la energía fotovoltaica es que los paneles necesitan radiación solar, pero no necesitan calor para producir electricidad.
De hecho, las temperaturas muy elevadas pueden reducir ligeramente la eficiencia de los módulos. Por eso, los días soleados de septiembre, con temperaturas más moderadas que en pleno verano, pueden ofrecer unas condiciones muy favorables para la producción fotovoltaica.
Lo que principalmente reduce la generación total diaria es la disminución progresiva de las horas de luz.

Aprovecha las nuevas horas de mayor producción
Si durante el verano habías acostumbrado a concentrar determinados consumos en las horas solares, en septiembre conviene volver a consultar la monitorización de tu instalación.
La producción solar en septiembre puede concentrarse en una franja algo más reducida que durante los días más largos del verano.
Lavadora, lavavajillas, termo eléctrico o carga del vehículo eléctrico son algunos de los consumos que puedes programar para que coincidan con las horas en las que tu instalación está generando más electricidad.
No se trata de cambiar completamente tu rutina, sino de adaptarla poco a poco al comportamiento de tus placas solares.







