Cuando termina el verano, es habitual preguntarse si todavía merece la pena instalar placas solares en otoño o si es mejor esperar a que vuelvan los meses con más horas de sol. Sin embargo, una instalación fotovoltaica no está pensada únicamente para producir durante el verano, sino para generar energía y ayudarte a ahorrar a lo largo de todo el año.
El otoño puede ser, de hecho, un buen momento para dar el paso al autoconsumo. Te contamos por qué.
Las placas solares producen energía durante todo el año
Aunque asociemos la energía solar con los días largos y soleados del verano, las placas fotovoltaicas continúan generando electricidad durante el resto de estaciones.
La producción varía a lo largo del año debido a factores como las horas de luz, la radiación solar, la orientación de los paneles o las condiciones meteorológicas. Esto es algo que se tiene en cuenta a la hora de diseñar y dimensionar correctamente una instalación.
Por eso, el objetivo no es aprovechar únicamente los meses de máxima producción, sino conseguir un buen rendimiento anual adaptado a las necesidades energéticas de cada vivienda.

Entonces, ¿por qué instalar placas solares en otoño?
Esperar hasta la primavera o el verano significa retrasar también el momento en el que empiezas a producir tu propia electricidad.
Al instalar placas solares en otoño, puedes comenzar a generar energía desde el primer momento y llegar a la siguiente primavera y verano con tu instalación ya funcionando.
Además, durante los meses de otoño e invierno seguirás aprovechando las horas de sol disponibles para cubrir parte del consumo eléctrico de tu vivienda y reducir la cantidad de energía que necesitas comprar de la red.
Cada vivienda necesita una instalación diferente
Más que la estación del año en la que decides instalar, hay otros factores fundamentales para conseguir una instalación eficiente.
El consumo eléctrico de la vivienda, la orientación e inclinación del tejado, las posibles sombras, el espacio disponible o los hábitos de quienes viven en casa son algunos de los aspectos que deben analizarse antes de determinar cuántos paneles necesitas.
Por eso, instalar placas solares en otoño no significa utilizar una configuración diferente a la que instalarías en verano. Lo importante es dimensionar el sistema pensando en el comportamiento energético de la vivienda durante todo el año.







